junio 25th, 2017 by Ainhoa Petrov

El jaguar

El jaguar es un carnívoro félido de la subfamilia de los Panterinos y género Panthera. Es la única de las cuatro especies actuales de este género que se encuentra en América. También es el mayor félido de América y el tercero del mundo, después del tigre (Panthera tigris) y el león (Panthera leo).

Su distribución actual se extiende desde el extremo sur de Estados Unidos continuando por gran parte de América Central y Sudamérica hasta el norte y noreste de Argentina. Exceptuando algunas poblaciones en Arizona (suroeste de Tucson), esta especie ya ha sido prácticamente extirpada en los Estados Unidos desde principios de la década de 1900.

 

Características del Jaguar

El color de la piel del jaguar varía de amarillo pálido a café rojizo, con manchas blancas en el pecho y parte interna de las extremidades. En todo el cuerpo tiene manchas negras, que en los costados forman rosetas, y que pueden presentar una o más manchas pequeñas (Hoogesteijn y Mondolfi, 1993). 

El peso de un jaguar adulto va de 45 a 130 kg dependiendo de la subespecie, pudiendo llegar a pesar 150 kg.

Su longitud es de 1.70 a 2.30 m, y tiene una longevidad de 20 años.

Las crías de jaguar permanecen con las madres durante los primeros 15 a 24 meses, alcanzando la madurez sexual entre los dos y tres años (Seymour, 1989).

Es un animal solitario, salvo en su periodo de reproducción, y posee hábitos nocturnos. La agudeza de los sentidos del jaguar: olfato y el oído y sus habilidades para correr, trepar árboles, nadar y moverse agazapado tras una presa lo convierten en excelente cazador.

 

Alimentación del Jaguar

Al igual que el resto de los félidos, es un carnívoro estricto, esto es, que se alimenta exclusivamente de carne. Es un cazador solitario y oportunista y su dieta abarca más de 80 especies diferentes. Prefiere presas grandes, fundamentalmente mamíferos diurnos, como capibaras, tapires, pecaríes y en ocasiones ciervos, pero también caza caimanes e incluso anacondas adultas, aunque incluye entre sus presas prácticamente de todas las especies pequeñas que pueda capturar.

Ranas, agutíes, aves grandes, peces, puercoespines o tortugas, un estudio llevado a cabo en la Reserva natural de Cockscomb de Belice reveló que los ejemplares que vivían en la zona tenían una dieta compuesta principalmente por armadillos y pacas. En algunas zonas, como Brasil y Venezuela, en su hábitat natural también se cría ganado, por lo que algunos individuos pueden especializarse en la captura de animales domésticos.

Hábitat del Jaguar

El hábitat de Jaguar incluye las selvas húmedas de Centro y Sudamérica, zonas húmedas abiertas y de forma estacional inundadas, y praderas secas. De entre estos hábitats, prefiere el bosque denso, este félido ha perdido terreno más rápidamente en las regiones más secas, como la pampa argentina o las praderas áridas de México y el suroeste de los Estados Unidos.

 Puede vivir en bosques tropicales, subtropicales y caducifolios secos. Está estrechamente relacionado con el agua y a menudo prefiere vivir al lado de ríos, pantanales y selvas densas con mucha vegetación que le permiten asediar a sus presas. Se han encontrado ejemplares a altitudes de hasta 3800 m, pero suelen evitar los bosques de montaña y la cordillera de los Andes.

Distribución del Jaguar

A la llegada de los europeos en 1492, el área de distribución del jaguar era mucho mayor que en la actualidad; su límite septentrional se ubicaba en América del Norte, hacia el 35º de latitud N, encontrándose en parte sur de California, Texas y Nuevo México, en los actuales Estados Unidos; su límite meridional se encontraba hacia los 40º S, en Chubut, Argentina. Desde el siglo XV hasta la actualidad, El jaguar ha sido exterminado por el hombre fuera de las áreas más selváticas o inaccesibles.

En Argentina, hoy aun se encuentran ejemplares en la yunga, en la zona región chaqueña y en la selva misionera. En Texas apenas se encuentran unos pocos ejemplares en reservas cercanas a la frontera del Río Bravo. Su refugio más extenso se encuentra en la Selva Amazónica.

Originalmente el jaguar habitaba desde la Patagonia hasta el sur de Estados Unidos, pero actualmente su distribución se ha reducido notablemente. Actualmente es visible en sitios poco habitados, cálidos de húmedos a subhúmedos, desde el estado de Texas (en EE.UU.) hasta el norte de Argentina.

En México, Centroamérica y norte de Sudamérica el jaguar solo habita los bosques colindantes con el Mar Caribe, sin embargo hay excepciones: en México todavía hay algunos en el estado de Sonora, también hay 50 ejemplares en la selva tropical del Pacífico costarricense.

Su distribución actual es muy fragmentada si se la compara con la distribución que tenía en la época colonial. Actualmente sólo es abundante en Centroamérica y en el Amazonas. Está extinto en Uruguay y en El Salvador, además su situación es crítica en numerosos países de su distribución.

Comportamiento del Jaguar

El jaguar es un gran cazador solitario y focal realizando para ello grandes marchas durante una jornada (incluyendo la noche) y no se relacionan con otros de su especie más allá de la época de apareamiento; generalmente caza presas grandes como venados, tapires, carpinchos o pecaríes; aunque suelen atrapar cualquier animal, desde ranas y ratones a aves, peces y animales domésticos. En total el jaguar da caza a más de 80 especies (más que el león y el tigre). Puede cazar cocodrilos y enormes Serpientes.

Al estar habituado a biomas selváticos con poca luz (aunque su área de dispersión llegó a abarcar praderas y estepas), el jaguar posee ojos nictalopes, que permiten una notable visión en la oscuridad, merced a una membrana reflectante en el fondo del ojo que concentra la luz en el campo focal de la retina.

Por otra parte, y a diferencia de otros felinos, son excelentes nadadores y están también adaptados para la caza de presas acuáticas y subacuáticas desde la superficie; en tales casos, las vibraciones de los peces, yacarés y tortugas les llegan nítidamente a través de sus patas y bigotes. El olfato del jaguar está muy bien desarrollado y puede detectar por el olor presas a bastante distancia, en tales casos abre la boca facilitando así una mejor llegada de las moléculas odoríferas a sus órganos olfativos.

Reproducción del Jaguar

La época de reproducción del jaguar va de los meses de agosto y setiembre. Durante el celo, machos y hembras se reúnen, si bien no permanecen mucho tiempo juntos. La hembra suele dar a luz dos pequeños, a veces tres. Los nacimientos se producen en los lugares más impenetrables del bosque o en cualquier hueco excavado entre las raíces de los grandes árboles.

En los días que siguen al parto la madre no se separa de las crías, y si teme algún ataque las traslada a otro lugar, tomándolos con la boca. El jaguar cuida a sus pequeños celosamente, los defiende con ardor y se dice que persigue al enemigo que ha osado amenazarlos. Después de cinco o seis semanas, los pequeños jaguares siguen a la madre en las cacerías, al principio permaneciendo escondidos en cualquier arbusto, y después compartiendo con ella las emboscadas.

Cuando alcanzan el tamaño de un perro de caza la madre los abandona a su destino. Los jóvenes se distinguen de los adultos en el color del pelo, aunque sólo hasta la edad de siete meses; después son iguales a ellos.

Especies de Jaguar

  • Panthera onca onca
  • Panthera onca peruviana
  • Panthera onca hernandesii
  • Panthera onca centralis
  • Panthera onca arizonensis
  • Panthera onca veraecrucis
  • Panthera onca goldmani
  • Panthera onca palustris
  • Panthera onca paranaensis

Estado de conservación de la especie

Según la información de la UICN, sobre la base de estimaciones de densidad y rango geográfico (Nowell y Jackson 1996), se estima que la población de jaguar presenta menos de 50.000 ejemplares adultos, con tendencia a la baja debido a la persecución y la degradación de su hábitat y presas, y podría clasificarse como vulnerable si esta tendencia persiste, o si se obtiene más información disponible sobre la especie que lo verifique. Actualmente la considera próxima a la vulnerabilidad (NT); (la especie no es objeto de medidas de protección especial, pero su población es escasa, está concentrada en un hábitat muy restringido o amenazado de restricción, o se espera que se presente reducción en la población en los próximos años).

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junio 25th, 2017 by Ainhoa Petrov

El guepardo

El guepardo (Acinonyx jubatus), también llamado chita (del sánscrito a través del árabe, igual que el inglés cheetah), es un miembro atípico de la familia de los félidos. Es el único representante vivo del género Acinonyx. Caza gracias a su vista y a su gran velocidad. Es el animal terrestre más veloz, alcanzando una velocidad punta entre 95 y 115 km/h en carreras de hasta 400-500 metros. Las hembras pueden tener hasta cinco cachorros por camada. Su presa fundamental es la gacela.

El guepardo es el mamífero terrestre más rápido del mundo. Su capacidad de aceleración, que dejaría clavados a la mayoría de los automóviles, le permite pasar de 0 a 96 kilómetros por hora en apenas tres segundos. Este gran felino es sumamente ágil cuando se mueve a gran velocidad y es capaz de hacer giros rápidos e inesperados persiguiendo a su presa.

Tamaño de un guepardo 

 

Antes de dar rienda suelta a su velocidad, el guepardo utiliza su vista excepcionalmente aguda para rastrear la sabana en busca de indicios de presas, sobre todo antílopes y liebres. El guepardo es un cazador diurno que se aprovecha de sus movimientos sigilosos y de su característica piel moteada, gracias a la cual puede confundirse fácilmente con la vegetación alta y seca.

Llegado el momento, iniciará un sprint hacia su presa y tratará de abatirla. Estas persecuciones le suponen un enorme gasto de energía, por lo que suelen durar menos de un minuto. Si la persecución es fructífera, el guepardo llevará por lo general a su captura a un escondite sombreado para mantenerla alejada de los animales carroñeros, que en ocasiones se apropian de la víctima antes de que el guepardo pueda empezar a comérsela. Los guepardos necesitan beber apenas una vez cada tres o cuatro días.

Orígenes de los guepardos

Existe la creencia de que el origen de los guepardos se encuentra en África, muchos de los guepardos que viven en estado salvaje se encuentran en el Parque Nacional del Serengueti.

Es un animal que posee la capacidad de vivir en diferentes tipos de hábitat. Pueden ser zonas desérticas con temperaturas calientes, en praderas con climas húmedos y pantanosos o en bosques densos y montañas.

La característica principal del lugar donde el guepardo vive es que deben existir otros animales para cazar y así alimentarse.

Poseen poca capacidad de adaptación, razón por la cual sufren con los cambios ambientales y en la actualidad se encuentran en una situación que hace vulnerable la conservación de la especie.

Diferencias entre guepardo y leopardo

Morfológicamente, la principal diferencia entre el guepardo y el leopardo es que este primero es más delgado y estirado. Se trata de un animal más veloz. El leopardo, por el contrario, es más fornido, con una forma más similar a la de otros grandes felinos como por ejemplo el tigre. A la pantera también se le confunde a veces con ellos, ya que tiene una forma muy similar a la del guepardo, pero se la diferencia principalmente por su color, ya que al tener melanismo suele ser negra.

Esperanza de vida de los guepardos 

La esperanza media de vida de un guepardo depende principalmente de si vive en libertad o lo hace en cautiverio. Los animales en cautiverio por lo general viven más que los que lo hacen en libertad, ya que gozan de cuidados veterinarios y ausencia total de depredadores. Normalmente un guepardo vive una media de entre 10 y 12 años de vida en caso de vivir en libertad. Si lo hace en cautividad, esta cifra puede verse elevada hasta los 20 años. Son animales que alcanzan su madurez sexual aproximadamente a los 3 años de vida.

Alimentación de los guepardos

El guepardo es carnívoro. Caza a horas específicas del día, especialmente cuando la mayoría duerme, esto para evitar que hienas, leones o leopardos le quiten su alimento. Su dieta consiste en gacelas, impalas, conejos, jabalíes, antílopes, entre otros, a quienes caza por medio de la asfixia y estrangulamiento.

Antes de cazarlos, le gusta observar a su presa a 50 metros de distancia y puede hacerlo desde lo alto de los árboles. Una vez que está preparado, acelera la velocidad marcando un tiempo total de menos de un minuto. Al año logran capturar entre 150 y 300 presas, a diferencia del llamado “Rey de la selva” que sólo logra 30 o 40.

Naturaleza del guepardo

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza cataloga al guepardo como “Vulnerable” en cuanto a su peligro de extinción. En los últimos años, el número de ejemplares se ha reducido enormemente, principalmente por la caza para la obtención de su piel y por los disparos realizados por habitantes de poblaciones que protegen su ganado de los ataques de este felino.

Organizaciones han tratado de llegar a acuerdos con los habitantes para que conserven la especie, sin embargo, en algunas regiones se sigue pasando por alto.

 

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