La gallina domestica

El gallo y la gallina (Gallus gallus domesticus) son la subespecie doméstica de la especie Gallus gallus, una especie de ave galliforme de la familia Phasianidae procedente del sudeste asiático. Los nombres comunes son: gallo, para el macho; gallina, para la hembra, y pollo, para los subadultos. Es el ave más numerosa del planeta, pues se calcula que supera los 16 000 millones de ejemplares.

Los gallos y gallinas se crían principalmente por su carne y por sus huevos. También se aprovechan sus plumas y algunas variedades se crían y entrenan para su uso en peleas de gallos y como aves ornamentales.

Es un ave omnívora. Su esperanza de vida se encuentra entre los 5 y los 10 años, según la raza.

Descripción

Poseen dos tipos de protuberancias carunculares en la cabeza: una cresta en el píleo y unos lóbulos que cuelgan a ambos lados del pico. El dorso lo cubre una capa de plumas doradas desde el cuello hasta la espalda.

Los gallos y las gallinas muestran un evidente dimorfismo sexual, y pueden distinguirse ambos a simple vista. Los machos son más grandes, miden aproximadamente 50 cm de altura y llegan a pesar hasta 4 kg. Poseen una gran cresta rojiza en la cabeza, la cual se interpreta como símbolo de dominancia. Se dice que los ejemplares de gallo rojo salvajes poseen colores más brillantes que sus parientes domésticos. La cola está compuesta por plumas oscuras grandes y arqueadas que brillan de color azul, púrpura o verde bajo la luz. A ambos lados de su cabeza aparecen dos manchas blancas, que lo distinguen de otras especies cercanas, además de las patas grisáceas. En algunas razas las patas están provistas también de espolones.

Las gallinas son más pequeñas. No suelen medir más de 40 cm de altura y apenas llegan a 2 kg de peso. Poseen una coloración notablemente menos llamativa. Sus apéndices carnosos de la cabeza son también mucho menos prominentes.

Comportamiento

Son aves naturalmente gregarias, que han perdido gran parte de la facultad del vuelo debido a la selección artificial del ser humano. El gallo rojo salvaje vuela bien, hacia un lugar más elevado, para ponerse a salvo o para huir de posibles depredadores, aunque también se le puede ver volando a ramas altas de árboles para descansar. Si bien los ejemplares domésticos casi nunca hacen uso de su facultad de vuelo, las gallinas domésticas criadas en semi-libertad vuelan a sitios elevados para pasar la noche. Los gallos domésticos pueden llegar a ser territoriales y violentos en algunas razas, aunque usualmente son buenos animales de compañía, fáciles de domesticar mediante alimentación a mano.

Poseen un sistema social característico con un orden jerárquico que comienza a desarrollarse a la semana de vida, y que a las siete semanas ya está completamente establecido. Hay un macho dominante, que domina sobre todos los demás, y un macho sometido a todos. Las gallinas tienen un orden jerárquico independiente y no entran en la dominancia de los machos.

La acción física de dominancia consiste en la elevación de la cola y la cabeza. La sumisión se muestra de forma opuesta, bajando la cabeza y la cola, agachándose e inclinando la cabeza hacia un lado. Las gallinas se sienten a salvo bajo la dominancia de un gallo, y solo se defenderán por la fuerza si se encuentran alejadas del gallo dominante. Si muere el gallo dominante, el siguiente en el orden jerárquico toma el cargo inmediatamente.

Alimentación

Es omnívoro e insectívoro. No puede distinguir el sabor dulce, y a la mayoría no les gusta el sabor salado.

Canto

Un gallo cantando

El gallo produce un sonido llamado canto (descrito mediante la onomatopeya “quiquiriquí” o “kikirikí”), siempre que no esté castrado (pollo capón). El gallo canta durante todo el día, si bien concentra sus cantos en ciertos períodos del día, como son el amanecer, para lo que está programado genéticamente, el mediodía, la media tarde y a mitad de la noche, entre las tres y las cinco de la mañana. Estos cantos y los esporádicos que se suelen dar a lo largo del día, fuera de los períodos descritos, sirven como desafío territorial a otros gallos, para atraer a las hembras cercanas y como señal de aviso en general. También puede deberse a algún disturbio a su alrededor. Normalmente es un sonido más de tipo violento o alerta.

Reproducción

La estación de reproducción comienza en primavera y se prolonga hasta el verano, con la intención de que los pollos nazcan bajo el calor veraniego.

Incubación y gestación

Los pollitos nacen totalmente recubiertos de plumón, que puede ser de tonos amarillos, pardos o de ambos.

Los huevos pueden tener diversas tonalidades, según la raza.

Las gallinas ponen cada día durante varios días (entre 8 y 10) un huevo, en el que se desarrolla el embrión, y lo incubarán hasta que nazca, le darán calor y rotarán su posición durante 21 días. Se conoce como gallina clueca a aquella que deja de poner huevos y se centra en empollarlos y protegerlos.

El embrión se nutre de la yema, que penetra en su interior por medio del ombligo. Al término del primer día el sistema circulatorio ya será operativo dentro del huevo, y la cabeza comenzará a tomar forma. Al quinto día se forman los órganos sexuales, al decimotercero se comienza a calcificar el esqueleto usando el calcio de la cáscara del huevo, y a los 21 días el pollo está completamente desarrollado para comenzar a romper el cascarón, lo cual les puede llevar de 10 a 20 horas. La gallina cacareará al oír piar a los polluelos, para motivarles a salir del cascarón.

Su domesticación 

Los pollos domésticos son descendientes de los gallos silvestres del sudeste asiático.

Se considera al gallo bankiva (Gallus gallus) del sudeste asiático como el ancestro de los gallos y gallinas domésticos, con algo de hibridación del gallo gris (Gallus sonneratii). La domesticación se produjo en el sudeste asiático al menos hace 7.400 años a partir del grupo nativo, y se difundió en oleadas tanto al este como al oeste. Los primeros restos arqueológicos indiscutidos de pollos domésticos corresponden a unos huesos de aproximadamente 5400 a. C. asociados a un yacimiento en Chishan, en la provincia china de Hebei. En la región del Ganges, en la India, los gallos bankiva eran usados por los humanos ya hace 7000 años. En cambio, no se han identificado pollos domésticos más antiguos de 4000 años en el valle del Indo, aunque todavía se debate la antigüedad de los pollos encontrados en las excavaciones de Mohenjodaro.

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